Venezuela ante las olimpíadas

Las olimpíadas son la expresión más avanzada de la actividad deportiva mundial. Se identifica la era de los Juegos Olímpicos antiguos y se ubica entre los años 776 a.C. y 393 d.C. y en ellos se realizaron actividades deportivas, culturales y religiosas que se adelantaron en homenaje y bajo la invocación de los dioses mitológicos, Zeus, sus hermanos y sus hijos

A partir de 1859 y reiteradas en 1870, 1875 y 1889, bajo la dirección del griego Evangelos Zappas se realizan cuatro olimpíadas “modernas” que trataron de rememorar las glorias griegas; la inexperiencia, la carencia de una buena organización y el débil aliento internacional fueron factores que atentaron contra la idea. En junio de 1894, bajo la organización de Francia y Alemania, dirigidas por Pierre Frèdy, el Barón de Cubertin y eligiendo a Demetrius Vikelas como su primer presidente, se constituye el Comité Olímpico Internacional que lo conformaron inicialmente doce países: Austria, Argentina, Bélgica, Estados Unidos, Francia, Grecia, Gran Bretaña, Hungría, Italia, Nueva Zelanda, Rusia y Suecia.

Desde 1896 se han celebrado veintinueve reuniones olímpicas y las guerras mundiales han sido causa de las suspensiones de las citas de 1916 (Berlín) y 1944 (Londres).

El 27 de julio se dará comienzo a la XXX Olimpíada de la Edad Moderna en Londres, que muestra los juegos por tercera vez. La clausura se realizará, Dios a través de, el 17 de agosto. Se prevé que en la magna celebración estén presentes alrededor de diez mil quinientos atletas representando a doscientos cinco países, varios más de los que pertenecen a las Naciones Unidas.

El primer atleta venezolano que intentó participar en la XI Olimpíada que se celebró en Berlín fue el ciclista Teodoro Capriles. Tomó su bicicleta y se presentó en la capital alemana. No se habían llenado los trámites necesarios de inscripción, el Comité Olímpico Venezolano apenas nacía y el gran Teo tuvo que renunciar a la posibilidad, se quedó en Europa, mejorando sus técnicas ciclísticas.

Teodoro Capriles merece la atención, el respeto y el reconocimiento de los venezolanos; también de magnífico ciclista se destacó en los saltos ornamentales, fue junto con Vicente Emilio Sojo impulsor de las actividades corales de mediados del siglo XX, dedicó sus últimos años a la pintura y fue fundador de la Federación Venezolana de Natación. Tuvimos el orgullo y el placer de su amistad.

Los deficientes archivos venezolanos nos indican que fue otro ciclista, otra gran figura del deporte nacional, quien inició solo, en 1948 en la XIV edición de los Juegos Olímpicos en Londres, la representación de nuestro país. Julio César León. Un hombre de inmensa pasión y disciplina, cuando se hacía ciclismo en el entonces conocido como “Stadium Nacional de El Paraíso” y en la Avenida de la Paz, fue quien logró coronar esa distinción.

En la siguiente reunión, en Helsinki 1952, se logra, por la actuación de Asnoldo Devonish la obtención de la primera medalla olímpica, en esa oportunidad de bronce, cuando con un salto triple alcanzó la marca de 15,52 metros o como refieren los archivos 50´11”. El triunfador fue el brasilero Adhemar Ferreira Da Silva con 53´2 1/2” y la medalla de plata la obtuvo el ruso Leonis Shcherbakov que cubrió una distancia de 52´5”.

Desde entonces y consecutivamente, hemos enviado quinientos sesenta y cuatro representantes a todas las olimpíadas celebradas y nuestros representantes han obtenido medallas así:

Francisco “Morochito” Rodríguez es el único venezolano que se ha colgado en su cuello una medalla de oro. Ello fue en la XIX Olimpíada celebrada en México 68.

El boxeo además tiene el honor de obtener las dos medallas de plata de nuestro país: Pedro Gamarro en Montreal 76 y Bernardo Piñango en Moscú 80.

Ocho son las medallas de bronce obtenidas: Más tarde de la de Asnoldo Devonish en Helsinki 52, Enrico Forcela en Roma 60 la obtuvo en match inglés con rifle pequeño. Rafael Vidal en 200 metros mariposa la obtuvo para la natación en Los Angeles 84. En esa misma olimpíada obtuvieron preseas de bronce los pujilistas Marcelino Bolívar y Omar Catarí. La halterofilia o levantamiento de pesas, mediante Israel Rubio, subió al podio en la tercera posición de las competencias de Atenas 2004. En esa misma oportunidad Adriana Carmona, cultora del Teakwondo, deporte que por primera vez competía de forma oficial, logró su medalla de tercer lugar; antes en Barcelona 92, cuando dicho deporte aparecía como exhibición, ella misma había logrado presea similar. En Tokio 2008, Dalia Contreras, en esta misma disciplina, se hizo dueña de una presea de la aleación.

En 2012, está contemplado que viajen a Londres algo así como setenta atletas y aunque el Comité Olímpico Internacional y las distintas federaciones internacionales han fijado marcas mínimas y ubicaciones destacadas para permitir las inscripciones, pensamos que son más atletas de los que merecen estar en la cita magna.

Cuando se sucedió la competición en Roma, desempeñábamos la presidencia de la Federación Venezolana de Natación y en esa oportunidad, la máxima autoridad de los deportes de piscina en Venezuela, resolvió enviar a dos nadadores a representarnos, Annelise Rockenbach y Alberto Feo Corao (qepd); eran los máximos nadadores del país y se tomó la decisión a forma de estímulo para todos sus pares que les ponía en el máximo hecho deportivo el horizonte de sus sacrificios. Para ello, también de la decisión unánime de la junta directiva de la FVN, además se obtuvo el respaldo y la aprobación del IND que dirigía el doctor Carlos Parisca Mendoza y del Comité Olímpico Venezolano que presidía el recordado profesor Julio Bustamante.

No obstante que en Venezuela se han dedicado recursos oficiales a los presupuestos nacionales, las actividades deportivas de alta competencia no arrivan a los niveles necesarios para decir que tenemos un deporte elaborado. El trabajo menester para obtener calificaciones de rango internacional, hoy día, es enorme, agotador y continuo. Mantener el cuerpo y la mente en las condiciones adecuadas para la competencia es producto del trabajo de todo el año y del concurso de entrenadores y monitores físicos y mentales que le permitan al atleta tener la salud, el entrenamiento, la concentración y la paz interior necesarios para su mejor desempeño.

También, pensamos que nuestra nación está muy lejos de tener políticas deportivas adecuadas. Abunda la improvisación y las actuaciones de las autoridades y la dirigencia, no están al nivel del entusiasmo, los sacrificios y desvelos que sufren y aportan nuestros sacrificados deportistas.

Las actividades olímpicas internacionales se preparan y diseñan con muchísima antelación. Apenas este martes nos enterábamos del “retraso” que tienen los planes y acciones del golf, que apenas será deporte de exhibición, en la definición del campo de juego a lo largo de la XXXI Olimpíada de Brasil 2016. Y ya está pronta la decisión de la sede de 2020.

Necesitamos aprehender la importancia de las políticas estables, la planificación y la supervisión de nuestras actividades deportivas.

 

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